El destino bonaerense combina mar, dunas y paisajes abiertos en un entorno relajado que muchos comparan con la costa brasileña menos urbanizada.
Aunque muchos argentinos eligen cruzar la frontera para disfrutar de las playas del sur de Brasil, lo cierto es que hay rincones dentro del país que ofrecen una experiencia muy similar sin necesidad de salir de la Argentina. Uno de ellos es Claromecó, un balneario que sorprende por su calma, sus extensas playas y un paisaje natural que recuerda a destinos brasileños menos explotados.
Ubicado en el partido de Tres Arroyos, en la provincia de Buenos Aires, este destino combina mar abierto, médanos y una impronta tranquila que lo diferencia de otros puntos más masivos de la costa atlántica.
Cómo es la playa de Claromecó
Uno de los principales atractivos de Claromecó es su geografía. Las playas son amplias, con arena fina y extensos médanos que generan un paisaje muy similar al de zonas costeras del sur brasileño, donde predominan los entornos más naturales y menos intervenidos.
El mar, si bien más fresco, presenta oleaje moderado y un horizonte abierto que refuerza esa sensación de amplitud. A esto se suman los atardeceres sobre el mar —algo poco común en la costa argentina— que convierten cada jornada en una postal única.
Naturaleza, tranquilidad y desconexión
A diferencia de otros balnearios más desarrollados, este destino mantiene un perfil bajo, ideal para quienes buscan desconectar. No hay grandes edificios ni playas saturadas, sino un entorno donde predominan las casas bajas, los espacios abiertos y el contacto con la naturaleza.
Los médanos y los caminos de arena invitan a recorrer el lugar a pie o en bicicleta, mientras que la cercanía con arroyos y zonas rurales suma alternativas para explorar más allá de la playa.
Qué hacer en la zona
Además de disfrutar del mar, Claromecó ofrece otras actividades:
caminatas por la costa y los médanos;
pesca deportiva;
paseos en bicicleta;
visitas al arroyo Claromecó;
recorridos por el faro, uno de los más altos de Sudamérica.
Cuándo conviene ir y qué tener en cuenta
Si bien el verano es la temporada alta, este destino también tiene su encanto en primavera y otoño, cuando baja la cantidad de visitantes y el clima sigue siendo agradable.
Al tratarse de un lugar más tranquilo, la oferta de servicios es más acotada que en otras ciudades costeras, aunque suficiente para una estadía cómoda. Por eso, muchos lo eligen justamente por su perfil relajado y su ritmo más lento.
Fuente: https://tn.com.ar/turismo/2026/04/15/parece-el-sur-de-brasil-pero-esta-en-la-argentina-la-playa-con-medanos-y-atardeceres-unicos-en-buenos-aires/